martes, 20 de marzo de 2012

El día que empezó todo

Fue un dos de octubre de 2010. Cómo olvidarlo. El retraso, de pocos días. La intuición, gigantesca. Unas dos semanas sintiendo un extraño vacío en el estómago. Dos líneas rosas. Treinta y pico semanas por delante. Llanto, nervios, alegría, más nervios. Más alegría. Algunos miedos. Un sueño que comenzaba a cumplirse. Qué mañana de sábado. Cómo olvidarla.

1 comentario:

  1. Bueno, es un buen comienzo. Dicen que lo peor son los primeros treinta y cinco años así que...¡Ánimo, jajajaja

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